En nuestro camino, a veces cargamos con heridas emocionales que nos impiden avanzar. Estas heridas pueden dejar marcas, haciéndonos creer mentiras sobre quiénes somos. Pero hoy, es el día para romper con esas cadenas y declarar sanidad sobre nuestras vidas:
Declaro que mis emociones se alinean con tu Palabra.
Rompo todo acuerdo con falsas verdades y mentiras engañosas que intentan definirme.
Echo fuera cada etiqueta y pensamiento negativo que se ha adherido a mí a causa de heridas emocionales. Recuerdo el dolor de esas heridas, lo reconozco y, finalmente, lo suelto.Confío plenamente en ti, Señor, mi Juez justo.
Sé que te encargarás de cada injusticia que he sufrido, de acuerdo con tu perfecta justicia.Renuncio a todas las mentiras que he dicho sobre mí mismo como resultado de esas heridas. Amado Padre celestial, sé que tu Palabra no regresará vacía. Te pido que liberes tu sanidad interior sobre mí y mi familia, de acuerdo con tu gran misericordia y amor.
Sé que al acercarme a ti, tú te acercas a mí. Sana mis heridas emocionales conforme a tus promesas. Me comprometo a meditar en tu palabra diariamente para recibir fuerza y sanidad.
En el nombre de Jesús.
Amén.


